lunes, 25 de noviembre de 2013

Biolencia

Intento imaginar un mundo sin violencia y me cuesta bastante trabajo hacerlo pero, no por ello, pierdo la esperanza. Observo el comportamiento de los animales y compruebo que nosostros, los humanos, también recurrimos a la violencia instintivamente, de alguna u otra forma, y lamentablemente la usamos, en un alto porcentaje de las ocasiones de conflicto, como el primer y único recurso. Y es que la violencia no se aprende, viene de serie; por eso la he rebautizado como Biolencia. Sería ideal poder desaprenderla y poner en su lugar, llenando el enorme hueco que dejaría, a la paciencia, el respeto y la paz. Paciencia para dejar que las aguas se calmen antes de cruzarlas, respeto para aceptar lo que no compartimos y paz para que todos vivamos mejor. 
Está en nuestras manos, si es que realmente somos seres pensantes, debatir, antes que pelear, cuando surge la discrepancia, y tener la suficiente generosidad como para facilitar a nuestro “adversario/opositor” exponer, con claridad y el tiempo que necesite, todo aquello que considere oportuno para la defensa de sus ideas. Tenemos que esforzarnos en entender que esa persona que tenemos enfrente, la mayoría de las veces, no pretende o ha pretendido, con sus actos o palabras hacernos daño y, en la medida de los posible, hay que frenar la mente para que todo vuelva a su cauce. La naturaleza es sabia y todo lo cura. Y, sobre todo, no escatimemos en gastos, derrochemos amor, que nunca caerá en saco roto.

4 comentarios:

Eva Díaz Pérez dijo...

¡Magnífico! como siempre...
Enhorabuena

Santiago Zuleta dijo...

JaJa. Seguro que se lo merecía.

Gatoto dijo...

!Muchas gracias, Eva! Todo un halago viniendo de tan grande escritora.

Gatoto dijo...

Santiagooooooooooo!!!!! jajajajaja...