Páginas

miércoles, 1 de mayo de 2013

1 de Mayo: ¡¡¡Palante!!!


 
Me temo mucho que esta crisis y el PARO consecuente no los arreglará ni éste ni el que venga, como no se tengan en cuenta algunas cosas, a mi humilde entender, tan importantes como estás:



1.      Casi sin darnos cuenta, y de la manera más alegre y generosa del mundo, hemos hecho hueco en nuestra estructura de consumo a las grandes empresas extranjeras a cambio de unos cuantos puestos de trabajos que, en la mayoría de los casos, sólo son para jóvenes. Estas multinacionales nos venden productos fabricados en el extranjero, con lo que la industria del ramo que surtía a la zona en cuestión se ha destruido por completo y con ella, por supuesto, todas las tiendas del mismo sector comercial, al resultarles imposible alcanzar el nivel competitivo necesario para subsistir ante semejantes mastodontes. El caso de las tiendas de desavío regentadas por familias chinas, también conocidas como “chinos” es, si cabe, más dañino aún, porque no crean empleo, distribuyen productos extranjeros de baja calidad y con sus horarios extremos y precios ridículos avasallan literalmente a los comercios colindantes.

2.      No es que no seamos emprendedores o innovadores, es que en España cuesta mucho dinero iniciar y mantener una actividad productiva por cuenta propia, independientemente del éxito que pueda tener.

3.      La tecnología cambia a marchas forzadas con el objetivo de optimizar los procesos, haciéndolos más eficaces y eficientes, y facilitarle la tarea al trabajador. Pero el auge de la informática y la robótica trae de la mano la pérdida de muchos puestos de trabajo porque las “máquinas”, en definitiva, necesitan menos mano de obra.



Como se trata de construir, y no sólo de criticar, ahí van algunas ideas:



1.      Exigir a las multinacionales con intención de iniciar una actividad comercial en nuestro país que se surtan de productos fabricados en España, a ser posible en la misma zona donde se establezcan y que sus plantillas estén cubiertas, en su totalidad, por trabajadores del lugar.

2.      Ajuste del horario comercial de los “chinos” al de los comercios del entorno y exigencia a los mismos de que sólo vendan productos homologados conforme a estándares de calidad regulados y verificados por el Administración competente.

3.      Reducción considerable de las tasas de registro de patentes, facilitando con esto la innovación.

4.      Posibilidad de autoemplearse sin coste alguno, pagando los impuestos correspondientes sólo cuando se obtengan beneficios, circunstancia que deberá darse  en un plazo razonable de tiempo.



Un fuerte abrazo a todos y FUERZA en este día del trabajo.

jueves, 25 de abril de 2013

Maquinitas

Cuando era pequeño, mis actualizaciones a nivel de tecnología de consumo dependían directamente del bolsillo/generosidad de mis padres y de cual hubiera sido la última novedad electrónica, con la que nos había puesto los dientes largos la buena de Samanta (hija de un exitoso comerciante del ramo) que casi todos los meses nos deslumbraba con una "maquinita"* nueva. Alternaba, en aquella pasarela tecnológica improvisada en que se convertía el patio del colegio, las primerísimas consolas de bolsillo de Nint..., los miniteclados digitales de Cas..., etc. Por aquel entonces, aguardaba impaciente mi oportunidad de poder disfrutar, aunque fuera solo por un ratito, del préstamo de alguno de esos pequeños y deslumbrantes aparatos que Samantha nos dejaba tan generosamente. Pero lejos de conformarme tan solo con haber saciado mi joven curiosidad, aquello no era más que el inicio de un periodo de ansiedad que solía terminar en mi cumpleaños, onomástica o reyes magos, cuando llegaba a mis manos, en forma de regalo, alguno de estos juguetes tan esperados.
Ahora, después de unos cuantos años, y alguno que otro más, aquel periodo ansioso de antaño se ha vuelto del revés; ahora cuento aterrorizado los segundos que quedan hasta la llegada del último modelo de teléfono inteligente (smartphone, para los más avezados), tengo pesadillas en las que dos o tres actualizaciones de software, con traje de camuflaje, me amenazan apuntándome con metralletas mientras me obligan a que las instale en el ordenador, o entro en estado profundo de shock cada vez que rediseñan la pantalla principal, y aledañas, de mi servidor de correo electrónico.
Por más imaginación y buenas intenciones que le eche al tema, no creo que vislumbre, ni de lejos, cual será el paisaje tecnológico del futuro pero ojalá volvamos a ser más analógicos.

(*) Así era como los niños llamábamos a las pequeñas consolas digitales de juego.

lunes, 15 de abril de 2013

La Calle de la CRISIS

Esta viñeta está dedicada, con todo mi cariño y apoyo, a los que lo están pasando mal en esta dichosa crisis (un verdadero infierno para muchos) de la que espero que salgamos ya, de una vez por todas. También se la dedico a todos los que, como dice mi padre, de la mierda hacen estiercol y luchan hasta que no pueden más, haciendo patente ese instinto de supervivencia que guardamos en lo más profundo de nuestro ser. Un fuerte abrazo a todos y mucha alegría para los que pueden y se aventuran a ir a la Feria de Sevilla, con la que está cayendo (a parte de la situación económica, los 31ºC que hay ahora mismo en la calle) ¡¡A disfrutar de la vida, que son dos días!!

jueves, 21 de marzo de 2013

Absenta vs. Absentismo

La última reforma laboral en España no sólo ha contribuido a destruir una barbaridad de empleo (mucho más que el que se pretendía crear con ella), sino que además, y como podría actuar un "artista" bajo los efectos de la absenta, ha tirado con balas de cañón contra los trabajadores públicos, en su afán de acabar con el absentismo laboral que historicamente mancha a la administración pública, por culpa de los mismos caraduras de siempre, con los que pocos jefes se atreven a lidiar. La situación ha llegado a tal punto que hay profesores enfermos que se resisten a darse de baja por no ver reducidos sus emolumentos, técnicos escayolados de alguna consejería que inspeccionan con ayuda de muletas o administrativos del ministerio que atienden al público detrás un pañuelo lleno de mocos, mientras teclean datos en un ordenador con un dedo de la mano izquierda y el brazo derecho en cabestrillo.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Utopía ¿o no?

La crisis sigue ahí pero ¿se mantendrá hasta el punto de que el desfase entre pobres y ricos sea brutal, hasta que perdamos todos esos derechos sociales y laborales que tanto les costó conseguir a las generaciones precedentes o hasta que esta sociedad, que un día conocimos como amable y generosa, se enrancie y predomine en ella la envidia, con el odio anexo que conlleva?
Hace ya mucho tiempo que picamos y nos dejamos seducir por los encantos del capitalismo. Nos pusimos la venda en los ojos y, a estas alturas y tal y como están las cosas ultimamente, no terminamos de darnos cuenta de que para disfrutar de este sucedáneo de estado del bienestar muchos seres vivos (incluidos nosotros, los humanos) tienen que pasarlo mal, sufriendo un estado real de miseria y malestar. Este sistema es más ruín aún, si cabe, porque establece, también y dentro de la mismísima sociedad del "primer mundo", un sistema de castas velado, basado en la segregación de los "perdedores" frente a los "triunfadores".
No, no soy socialista ni comunista, soy reparticionista*. Para mi, la solución es muy simple, aunque al mismo tiempo utópica y, aunque me cueste admitirlo, dificilmente abarcable al estar ésta basada en la generosidad, la responsabilidad, el respeto y el esfuerzo/trabajo de todos. La idea básica de lo que podría llamarse reparticionismo* se sustenta en una realidad: la Tierra es tan grande, y rica, que todos los que la habitamos podríamos disfrutar, en igualdad de condiciones, de una vivienda unifamiliar con su propio huerto (por poner un ejemplo) dejando el resto de la superficie terrestre para el disfrute común y libre. Cada familia de la Tierra tendría lo necesario para vivir comodamente y cada habitante del planeta contribuiría, con su trabajo, al mantenimiento de este sistema social en el que se valoraría el esfuerzo de cada uno, en función de sus capacidades (físicas y mentales), considerando necesarias, imprescindibles y al mismo nivel de importancia todas las profesiones. A lo mejor no es tanta la utopía ¿tu qué crees?

(*) no busquéis este término en los buscadores porque me lo acabo de inventar.

miércoles, 6 de marzo de 2013

La hora mala


Siempre me ha resultado curiosa la forma que tienen de orientarse los militares cuando están de guerra. Eso de posicionar a los "malos" con la ayuda de las horas del reloj ha sido la base para esta viñeta, cuyo detonante es una divertida conversación que mantuve hace unos días con Paco, un compañero de trabajo con buen sentido del humor. Octavio, sabedor de muchas cosas de la guerra, también ha contribuido, con su supervisión, a la elaboración de esta viñeta. Muchas gracias a ambos.

martes, 12 de febrero de 2013

¿Se va Ratzinger?

Pues me da a mi que no. Sospecho que aquí hay gato encerrado o, más bien, Papa recortado. Que sí, que la Merkel ha cogido tanta carrerilla que no le ha bastado con meterle mano a todos los españoles sino que, además, se ha atrevido con la Santa Sede, con el mismísimo Vaticano ¡¡Diós mío!! En fín, miremos uno de los innumerables lados positivos del asunto: la mula y el buey serán admitidas de nuevo en el portal de Belén y, con un poco de suerte, hasta puede que incluso las indemnicen.